Una publicación efímera, como todo

Archive for the ‘por Nilda Allegri’ Category

Mundos tóxicos

In Blogósfera, Medios de Comunicación, Opinión, por Nilda Allegri on 9 febrero, 2013 at 21:34

sirenas ahogadas en vodka

Introducción, no sé si necesaria pero cierta (por M.R.)

Nilda vive en Lanús y mantiene hace unos cuántos años un par de blogs a los cuales alimenta diariamente. Nadie entiende para qué tiene dos blogs, quizás ni ella misma, pero lo cierto es que ahí están, engordando día a día.

Con Nilda hace rato que nos conocemos: Lee el resto de esta entrada »

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Jubilados

In por Nilda Allegri, Postales on 4 junio, 2012 at 12:58

por Nilda Allegri

A los dos los conocía: en una feria franca del conurbano, cada vez más pequeña, el viejo numero dos no había progresado. Más cerca de los ochenta que se los setenta seguía teniendo tres cajones con una tabla y arriba de la tabla elásticos, tijeras, agujas, cortauñas chinos y limones y ajos. El viejo número uno sí había progresado: lo había visto hace mas de cuarenta años, él joven y yo niña pasar como vendedor ambulante de sombreros y gorras (hay una palabra en idisch para eso: no la conozco) pero tenía la hija médica.
Mientras compraba verdura, en el puesto de enfrente, el aire me trajo esta postal Lee el resto de esta entrada »

El Misoprostol va a cambiar las metáforas sobre el aborto

In Carta de Lectores, por Nilda Allegri, Salud on 8 noviembre, 2011 at 12:47

N dela R: A raíz de la nota de Zula Lucero sobre el tema del aborto (ver aquí) la colaboradora Nilda Allegri nos hace llegar estas reflexiones.

por Nilda Allegri

Hasta hace unos 25 años atrás, en las clases medias bajas urbanas se identificaba el trabajo de la crianza de un niño con el “lavar pañales”. En esa expresión metafórica se concentraba todo: el amantamiento, las horas de vigilia, el estupor que esa vida nueva establecía en una mujer, la necesidad de dar respuestas todo el tiempo.
Me paso el día lavando pañales decían las jóvenes madres e inmediatamente entendíamos
Soy de la primera camada de madres que no lavó. Crié a mis hijos con descartables. Un gesto menor, pero que producía en las mujeres mayores incomodidad.¡las madres modernas que no lavan mierda!!!. Me llegaron a decir que me perdía de algo, como que era “menos madre”. Me ahorre que mi casa tuviera olores, que mi hijo se paspara, que pareciera en invierno un tendedero: Nada mas. Por supuesto no me ahorre la incertidumbre que genera un niño pequeño ni el amor tan grande que no sabes donde meterlo, ni las risas, ni el cansancio,ni el miedo por el propio porvenir, por la carrera, por el dinero, por la salud, por las consecuencias de no hacerlo bien. Sin lavar pañales fui madre.
Eso si, tuve que cambiar de metáfora: para mi la crianza ya no fue “lavar pañales”

Interpelada por el uso de misoprostol en la tecnología del aborto , lo primero que me vino a la cabeza es la necesidad de cambiar las metáforas cuando cambia la realidad. No voy a repetir aquí,toda las ventajas que plantea, los hombres escuchan sobre el misoprostol y se lo olvidan. Escribi un post sobre eso: http://nosoyloquedeberia.blogspot.com/2010/07/el-uso-del-misoprostol-en-aborto.html
Coincido con el post de Zula, y sin interes en polemizar con feministas creo que la mejor tarea hoy por hoy es centrarse en difundir su uso que en seguir denunciando la opresión patriarcal. Básicamente porque es una herramienta que posibilita una vuelta de tuerca sobre esa opresión, como sucedió con el acceso de las mujeres a las pastillas anticonceptivas en los 60. Tomaron en la mano la posibilidad de incidir en la regulación de la fertilidad. Cambia el escenario radicalmente y cambiarà a no dudarlo, las metáforas sobre el aborto.

El aborto se asocia con los legrados: es decir la crueldad del bisturí, la anestesia, el quirófano y sobre todo la inermidad de quien pone su cuerpo en un acto quirurgico. Si buscas en el diccionario de los escritores, el María Moliner, dice que cruel es un acto donde alguien es “capaz de hacer padecer a otros o de ver que padecen sin conmoverse o con complacencia”. Deriva del latín crudelis (cruel), crudus (crudo, no digerido, indigesto) y crúor (sangre). Es decir, proviene de palabras que nos hablan de la carne despellejada o sangrienta.

Si nos vamos al los abortos domiciliarios de las mas desesperadas o las mas pobres, el escenario empeora: sondas, mangueras, alambres, cualquier cosa que perfore el cuerpo y te permita llegar al hospital (si llegas a tiempo) para que terminen tu cruel tarea. Ahi la muerte te sopla en la nuca y el maltrato esta casi asegurado. Tambien (no menor) esta el temita del dinero, fortunas. Conseguir o no el dinero puede terminar por definir la cosa.

El uso del misoprostol va a cambiar las metáforas sobre el aborto: basta de la crueldad sobre el cuerpo de la mujer. Crueldad intrínseca a la violencia del acto quirúrgico, al maltrato hospitalario, a la violencia sobre el propio cuerpo. Lo que no va a cambiar (usaremos metáforas menos crueles) es la importancia que reviste esa decisión en la vida de una mujer.Aun en la certeza del no deseo de tener un hijo, aun en la ausencia de maltrato o de injuria corporal que abre el uso del misoprostol, aun en la disolución de esas escenas terroríficas que te puede contar cualquier mujer que ha transitado abortos en condiciones indignas, tomar estas decisiones generaran nuevas formas discursivas.
el misoprostol se llama comercialmente oxaprost, se vende en internet, como el viagra. Pero no es necesario comprarlo por internet. Es un antinflamatorio, un remedio comun. Hay gente que de cualquier cosa te arma un mercado clandestino. Un medico puede hacer la receta.
No estamos hablando de una hierba que se encuentra en el monte himalaya. ¡¡¡Qué mierda estamos esperando para dejar de asociar aborto con tijeras, agujas de tejer y cuerpos perforados!!!
Saludo que ahora las mujeres puedan abortar de formas menos crueles, y espero que se legalice el aborto, que se extienda el uso del misoprostol y que salga de la clandestinidad, que los médicos lo receten cuando sea necesario y que ninguna mujer muera por complicaciones de legrados o abortos incompletos. Se acaba el negocio del legrado clandestino, el doble discurso de la corporación medica . Tenemos la tecnología, no es cruenta, es barata, es eficaz, es accesible.
Si se tratara de costos (en materia sanitaria los costos son importantes) se ahorrara muchísimo en el gasto de medicamentos e insumos en tratar abortos domiciliarios incompletos e inseguros.
Si se trata de vidas, nadie muere por el uso de misoprostol.
Si se trata de crueldad, infinitamente menos crueldad sobre el cuerpo de las mujeres
¿Que falta?: la decisión política.
Muchas mujeres esperan.

Y respondiendo a su pregunta Zula, nuestro cuerpo es nuestro.

Entomología del pasacalle

In Opinión, por Nilda Allegri on 12 mayo, 2011 at 18:16

por Nilda Allegri

Ha llamado a escándalo en el cotilleo de las redes sociales un pasacalle de pura cepa canalla. En él una mujer, situada en el infierno de los celos,  despliega su ira tratando de apelar a datos duros y  a la complicidad voyeur de nosotros. Dice que una otra, descripta con precisión de oficio judicial  se ha “cogido” al marido, en una práctica de sexo anal y que (en el detalle reside la perfección de los dioses) le ha gustado.
¿Que llama a escándalo para que tal descripción tenga mas difusión que el bombardeo de Trípoli o los muertos por terremotos en la España?
Freud en esto no se equivocaba, la sexualidad y la muerte son el nudo de lo humano. Dos asuntos que para el resto del mundo vivo no significan gran cosa nos tienen agarrados de las pelotas y en torno a ellos construímos desde monumentos a poemas.

Aquí, algo que es del órden de lo privado (las declaraciones de amor, la depilación con cera española de la tira de cola, las palomitas en los calzoncillos, las enemas, lo que se dice en el oido del otro en la pequeña muerte del orgasmo) se transforma en público y entonces hay una traición peor que los cuernos.  Es que estamos en un tiempos dificiles y nos conducimos con deterioro frente al par antinómico publico/privado, estragado por los deslizamientos de la postmodernidad y publico/privado se ha mixturado mixturado en un barrito donde naufragan nuestros pudores.
¿que cosa mas banal que una mujer tenga sexo con un hombre? ¿acaso nos llama a colgarle una letra escarlata que el sexo sea anal? ¿es acaso la P de perverso la que elegiríamos?. Elegiría  ser tildada de putilla pero nadie dirá de mi que tengo hipocresía ñoña.

O tal vez que le haya gustado es lo imposible de tolerar por la nemesis Verónica?. Ella reservara su cola de atrás para el gusano de la tierra o el fuego del crematorio, mientras tanto hace gala de decencia. Decencia de atrás.
Si a la señora a la que aparentemente se dirige el pasacalle le ha gustado, pues bien, que le aproveche. Habla de la confianza en el partener, en su posibilidad de hacer de su culo un pito, de poner su cuerpo al servicio del placer. ¿quien sabe que, que sabemos del otro?

Y digo aparentemente  se dirige el pasacalle, porque ese libelo esta dirigido a nosotros, nos quiere cómplices de  su pacatería. Le hace creer que sabemos que el marido no tuvo nada que ver (fue cogido), necesita de Ud. que retroceda un siglo mas o menos y piense que la mujer que disfruta del sexo (anal, en este caso) es una perdida.

Ademas, puestos a suponer ¿como la tal Verónica puede aseverar tan suelta de cuerpo que a la escarnecida chica Eliana (supongase unos 27 años, saco la edad por los nombres, es que soy una especialista en suponer) le gustó. ¿es que acaso le hackeo los mails al tipo, le revisó el celular, o el marido no se portó como un peronista bien nacido y  le dijo ella me dio lo que vos no.
Mi marido, dice Verónica, como quien dice mi enciclopedia británica, mi juego de cubiertos, triste manera de nombrar a otro, en el acto posesivo de decir era mio, no tuyo,no me uses la taza.

Necesita Verónica de  nosotros, como Grandes Hermanos, corifeos de mercadito, jueces de pacotilla, necesita que asintamos y ¡¡¡¡verguenza deberia darte Eliana Dora!!!!

Eliana Dora se ha cogido a un hombre (siempre me resulta extraño pensar que es una cosa que alguien le hace al otro, el sexo se tiene de a dos, en el mejor de los casos, y si los hados nos son favorables, el cuerpo aguanta, no se nos cruza ningun phantomas en el medio del acto, o lo que sea -el niño llora, la heladera hace ruido-. puede ser la música mas maravillosa que mis oídos han escuchado. Eliana Dora ha tenido la mala idea de encontrarse con un pelotudo que hace publicos sus asuntos privados o con una loca de la guerra que en vez de cortarle la pija con un tramontina mellado (si querés guerra vas a tener guerra) al infiel, o de ir a llorarle las cuitas al analista, o ver a un boga que le apronte el divorcio, o de perdonar al adúltero o tal vez de darle el culo para ver si le apetece se pone a pagar pasacalles insultantes.

Verónica, hacete ver.
Y nosotros, queridos internautas, no nos portemos como pequeñuelos de jardín cuando el niño malo de la mesita dice culo. Se supone que, gente grande, que tenemos relaciones mas seguido de lo que vamos al supermercado, que no necesitamos ser Bataille para saber que lo anal es parte de la sexualidad, que estamos aquí, berreando por un rato, hasta la hora mala, y si nos aprovecha,mucho mejor
En cuanto a vos, Verónica, si el tipo sigue con vos después de que colgaste ese pasacalle no hay duda que te merece.
Eliana, todo pasa. La doce está con vos.

La otra muerte de Milena

In El Ojo con Dientes, por Nilda Allegri, Relatos on 17 enero, 2011 at 15:51

por Nilda Allegri

Primero traspasó cartilago nasal pero luego la punta afilada de la cuchilla (eran veinte gemelas, acero sueco, mango de hueso) hincó el blando seso.

En un fractal de tiempo muy minimo estalló una luz sucia en su cabeza, sintió correr aguas de pis por las piernas, percibió lo caliente del intestino arruinando las enaguas del tutú. Podriamos afirmar que la cuchilla había hecho lo humanamente posible por tratar de equivocar el blanco cantado desde el inicio de la cosa.

Lo ultimo que Milena Jesenská pudo intuir fueron las ganas de la sangre por correr afuera del cuerpo y una vaga y mágica certeza de que iba a descansar de una vez por todas. Y luego nada.

Hoy elijo ser una negra de mierda

In Opinión, por Nilda Allegri on 28 octubre, 2010 at 18:52

por Nilda Allegri

A la hora en que llegué a la plaza ya habían entrado los de la vigilia, los dolientes de la noche y yo me había comido varios sapos.

La mañana me empezó en el laburo cuando las recepcionistas me recibieron como después de un día feriado. Nada de caras compungidas. El termómetro del dolor popular daba gélido. Se habló algo de micros del sindicato, del trabajo a media máquina de los municipales (somos) en ese día. Un dolor ajeno, como suponete un temblor en Paquistán. No les incumbía ni para bien ni para mal. A mi sí me incumbía, entonces agarré mis cosas y me fui. Sola.

Tren a Constitución y subte. Los días de movilización hago el gesto de no pagar el pasaje, de ir en el mismo andén que aquellos que portan banderas y cañas largas tacuaras. Me gustan las multitudes, no  tengo pánico pequebu. Si no más bien todo lo contrario. Paso molinetes abiertos y me meto en un subte repleto. Saco alguna foto. Alguien cree identificarme por algunas pistas (¿la maquina digital, la cartera de cuero, muy blanquita quizá o simple cuestión de olfato?). Cree saber que aunque subí con ellos no soy ellos. Entonces me empieza a hablar, fastidiada la señora, de que había sacado pasajes, y no hacían falta. La mina buscaba cómplices, y yo terminé traicionándola. Me pregunta si estaba haciendo un documental, porque  la foto de la congestión humana del vagón. “Viajamos como sardinas” dice. Respondo con una sonrisa. Y sigue: “Yo no se a que va la gente, si Chiche dijo que el cajón está cerrado. Y que por ahí ni siquiera esta Kirchner adentro”. La miro raro y le digo fuerte, señora no escuche a Chiche que es un facho de mierda. Y la gente va porque hay que estar donde hay que estar. Creo que todavía no entendía que yo era de ellos, de los negros. Y sigue: “Yo no discrimino por bandera política (dice), ni color, ni raza. Yo lo escucho a Chiche por que es gracioso”.

Me acerco a un compañero trabajador, rogando  que le agarre vergüenza, que empiece a pensar que le puedo robar el celular o su conciencia, o la tierra de los zapatos, como decía Benedetti de las viejitas democráticas que porque escuchan radio Carve le tienen miedo al cambio.

Esperaba otra cosa, yo. Uno tiende a confundir su recorte de la realidad con la realidad. Y eso es peligroso. Entonces abandono toda esperanza y les cuento Yo vi dos microcentros. En uno, mucha gente (para que ahondar en un dato remanido) con rosas (cinco pesos las dos rosas), carteles, personas haciendo colas para acompañar, para respetar. Vi funcionarios de poco nivel con sus trajes con hombreras y unas caras de garca que daban pavura, tratándose de hacerse ver. Vi pibes universitarios y pibes pobres, caras de indios, de empleados públicos, de viejos a los que les paso de todo, de gente que recién empieza, cara de estudiantes de sociales, cara de obreros de sindicato. Todo. Ahí había respeto, ganas de participar y cuidado que no les colaran en la línea para entrar. No ví (la hora no era fausta para ello, los de la noche fisurados habían entrado y la mañana florecía en todo su esplendor) el dolor que abruma, pero sí caras de compromiso, de aquí estoy hermano, hermana Cristina, te bancamos.

El otro microcentro estaba a un par de cuadras. Florida y Diagonal, un día mas, gente que no parecía anoticiada de nada.

Esa sensación de irrealidad que te agarra siempre que salís de un velorio. Vos con tu pena y el mundo sigue andando. Y entonces todo te parece irreal, como si estuvieras en un pasillo equivocado. No entendés.

Digo que la hora no era propicia para el dolor popular, con ese sol y esa gente, oh, lonely people que cree que la política es un asunto ajeno. Ellos, argentinos. Yo hoy elijo ser una negra de mierda y miro en la tele el dolor que busqué en la plaza.

En la vigilia

In Opinión, por Nilda Allegri on 14 julio, 2010 at 23:53

No se como llamar a ese enorme inflable blanco, enorme de verdad, que se bamboleaba graciosamente frente al Congreso de la Nación.
Se me ocurren listas de nombres que dichos en sucesion carecen de toda obsenidad. Como en la pelicula de Mike Myers. La del espia sexi. Chota,poronga, verga . La tenes adentro Bergoglio parece decir.
A mi me recuerda un lejano aerostatico que sobrevolaba el fin de la Av. Gral. Paz, un globo inflable de propaganda de Phillips.
Daban  ganas de sacarse una foto al lado del enorme pene blanco, con sus huevitos redondos abajo. Es mas, todo el mundo lo hacia, pelando telefonos de ultima generacion, camaritas …
Clima festivo y cool. Tambien pobres, esos pobres de toda pobreza que alimentan el numero de las marchas. Y yo me sentia muy comoda entre esas personas, pensando en la minoria que representaba alli.
Monogama y heterosexual, yo no tengo la culpa. Dios me hizo asi. No era mi vocacion y sin embargo.
Mientras en el escenario la locutora invitaba a no confrontar, en la empalizada se arrancaba un cartel contrario a la propuesta del dia. Mismos derechos, mismos nombres.
Gay cool con sombrerito, gay pobres muy acicalados, chicas lesbianas por portacion de cara. Trans. Pobres, Peronistas. Gente con cara de artista.
Yo estaba muy contenta alli, cantando con los chicos (un “oso”, una trans, un par de tortilleras, porque a confesion de parte relevo de prueba) … es como un gato siames, su cola arde en el risco….
Corrida con policias porque unos martires de la causa bergogliana se pusieron a rezar. Tanto pecado junto alli. Y  a me gusta pensar tanto amor.
Ojala que haya amor. Por que para sostener casamiento con libreta y todo no alcanza que tu cola arda en el risco.
La Campora, Las Rojas, cartelitos caseros de cartulina, grandes banderas del Movimiento Evita.
Perlongher, desde el infierno, o tal vez desde el purgatorio, o desde el puto cielo nos sonrie.
(Nota de la Redacción: la cronista de esta nota escribe sin tildes.)