Una publicación efímera, como todo

Quien posee las palabras posee la esencia de las cosas

In Comentarios, Libros, por Mario Rivas on 5 abril, 2013 at 17:04

"La tienda de palabras", de Jesús Marchamalo. Novela pedagógica. 253 pgs. Siruela. ($40,ºº)

“La tienda de palabras”, de Jesús Marchamalo. Novela. 253 pgs. Siruela. ($40,ºº en Macao)

COMPRA-VENTA

PALABRAS USADAS,

ANTIGUAS, CURIOSAS

¿Qué harías si una tarde caminando por tu barrio te encontrás con un negocio que tuviera este cartel en la puerta? Yo seguramente entraría sin dudarlo.

Es lo que hace el protagonista de esta novela de Jesús Marchamalo. Dentro del negocio se encuentra con un viejito con enormes lentes de aumento y rodeado de cajas de cartón, papeles sueltos, tarjetas enmarcadas en las paredes, folios y mucho polvo por todos lados. El viejito, llamado Matías, introduce al protagonista en el mundo fascinante de las palabras. La puerta de entrada a este mundo, como no podía ser de otra manera, son los palíndromos, esas palabras o frases que se leen igual de izquierda a derecha, que de derecha a izquierda: anilina; anita lava la tina; dábale arroz a la zorra el abad; onís es asesino; sonreí, bogart no cede contra gobiernos; amigo no gima.

Pero estos ingenios son sólo el comienzo, el cebo por así decirlo. El protagonista se engancha, compra algunas palabras y a partir de allí ya no podrá deterse en su viaje fantástico. Regresa una y otra vez a la tienda. Descubre así las palabras insólitas, las que poseen doble personalida,las frases engañosas. Y también empieza a sospechar que el viejo Matías esconde un secreto inconfesable.

¿Qué se esconde detrás de este negocio en apariencia exótico? ¿Hay algo más detrás de todas esas montañas de palabras?

Es casi como la tarjeta que recibe el protagonista al comienzo del libro, de un lado podía leerse lo siguiente:

verdadera

y del otro lado esto:

falsa

Jesús Marchamalo, escritor madrileño, ha sabido construir una novela entretenidísima con los juegos y espejismos que nos proponen las palabras. Un viaje en el convencimiento de que, como dice el autor, ” en las palabras se encuentra la certidumbre. Los objetos, los sentimientos comienzan sólo a ser conocidos en el momento en que somos capaces de nombrarlos. Sin palabras no hay nada, sólo un territorio inexplorado y hostil. Nombrar las cosas permite poseerlas…”.

Vale la pena hacer este viaje. (M.R.)

Anuncios

No se aceptan insultos de ninguna clase. Si querés dejar tu opinión hacelo con altura y respeto. Gracias.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: